
Estoy a oscuras.
He caído de una altura no menor a los 300 metros. Una bofetada crea tres volteretas hasta la página 56. Llevo mi vida atrapada entre el olor a humedad y arena.
Participé con negros lienzos en un laberinto. Bebí agua turbia del pecho amortajado de la luna. Llevo tres nombres y soy la hija del ermitaño. A veces cargo una espada. Medio muerta camino y veo a la gente deambular. Alguna vez fui escrita, pero el tiempo me dejó abandonada, malherida. Desde entonces sigo el ejemplo de Ulises y navego entre odiseas y tinta china. Veo al sol reverenciar la muerte y me arrodillo ante el mar.
En ocasiones soy un buen personaje. Por lo general, una mala novela.
Me llamo Viola Van Corpse, dedico mi vida a buscar y escondida vuelvo a la página dos.
